LA SANTA
PREDESTINACIÓN
(Conferencia
dirigida a la mujer)
Samael Aun Weor:
Hermanas, iniciaremos nuestra plática de esta tarde. Ruego a todas
poner el máximum de atención...
Quiero decirles a ustedes, en forma enfática, que los ciclos de
actividad masculina o femenina, están gobernados por el planeta URANO. Esto
quiere decir que Urano, con sus dos polos, determina las épocas de actividad
triunfal masculina y las épocas de actividad triunfal femenina.
Cuando el polo masculino de Urano apunta hacia el Sol, triunfa en el
mundo Tierra el sexo masculino. Esas son las épocas de la piratería, las épocas
de los Napoleón Bonaparte (etc., etc., etc.) y también la época de las gestas
de Independencia.
Cuando el polo negativo o femenino de Urano apunta hacia el Sol, la
energía que fluye de Urano entonces da el triunfo a la mujer, y descolla
entonces, triunfa, sube al tope de la escalera, el sexo femenino manda.
Recordemos nosotros la época de las Amazonas. Entonces, éstas tuvieron
una época de esplendor: se levantaron por doquiera Templos a la DIOSA-LUNA,
países soberanos gobernados por el sexo femenino, etc. El Imperio de las Amazonas
se extendió por gran parte de Europa y del medio-oriente y hasta Asia. Quienes
ejercían el sacerdocio, quienes ejercían el gobierno, quienes formaban parte de
las Fuerzas Armadas, eran las mujeres.
¿Que construyeron una poderosa civilización? ¡Nadie me lo puede negar:
es cierto y de toda verdad! Indubitablemente, hubo algo de crueldad también:
los niños varones eran incapacitados en alguna forma para que no pudieran
triunfar. Bien se les hería en un brazo, se les hería en una pierna, o en fin,
se hacia algún daño al cuerpo para que no pudieran ejercer más tarde el
dominio. ¿Que eso era cruel? No podemos negarlo. Pero eso es así: que han
pertenecido a la Historia y que ya pasaron.
En la guerra, las Amazonas se distinguieron extraordinariamente. Recordemos
a la Amazona CAMILA, de la cual da testimonio nada menos que Virgilio, el poeta
de Mantúa. Obviamente Virgilio, gran Maestro de Dante Alighieri, habla
maravillas sobre la Amazona CAMILA. En la guerra, ella fue extraordinaria;
puede llamársele como "una de las mejores Generales de la época", muy
similar en el tiempo a cualquier otro gran guerrero del sexo masculino.
En la Ciencia, las Amazonas descollaron triunfalmente. Su Imperio fue
poderoso y se extendió de occidente a oriente. Si más tarde ese Imperio
declinó, si decayó, se debió eso precisamente al aspecto sexual. Cierto grupo
de Amazonas llegaran a Grecia, y aunque se aislaron por un tiempo, no está de
más decirles que se unieron sexualmente a distintos jóvenes griegos y cambiaron
desde entonces sus modales. Esas Amazonas, ya cambiadas, influyeron sobre el
resto, pues, de las Amazonas que habían establecido el Imperio (el Imperio de
las Amazonas) y poco a poco, pues, fueron perdiendo el poder, hasta que
descolló completamente el sexo masculino. Y es que ya había pasado su época.
42 años son de actividad masculina y 42 de actividad femenina. En estos
momentos, por ejemplo, en los que nosotros nos encontramos, está dominando el
sexo femenino, está en su ciclo de dominio, de mando. Más tarde, cuando se
cumpla este ciclo de 42 años, volverá una nueva época de dominio del sexo
masculino.
Ahora le toca el peso del mando al sexo femenino (esto no lo podemos
negar, es indubitable). Actualmente la mujer manda, se impone en la Ciencia, se
impone en el mundo del comercio, se impone en el Gobierno, se impone en las
religiones, se impone en el hogar, se impone en todas partes. Ésta es su época.
Urano gobierna directamente las glándulas sexuales; en la mujer,
gobierna la actividad de los ovarios.
Así que, son 42 años de dominio masculino y 42 de dominio femenino. La
mujer, obviamente, puede aprovechar esta época para transformarse, si así lo
desea.
Por estos tiempos, se lucha por la emancipación de la mujer. Conceptúo,
en realidad, que la mujer (de por si) tiene el cetro de poder, en este tiempo
que se haya dentro de la actividad del ciclo femenino de Urano.
Considerando estas cuestiones, me parece que el sexo femenino tiene
derecho a la dignificación y a la transformación. El sexo
femenino debe aprovechar el momento actual en el que Urano la está ayudando,
sacar el máximum de provecho de la vibración del planeta Urano. La mujer tiene
derecho a pasar a un NIVEL SUPERIOR DEL SER, y esto es posible sabiendo
amar.
"Amor es ley, pero Amor consciente"; "el Amor es el
sumum de la Sabiduría" (así lo dijo Hermes Trismegisto en su "TABLA
DE ESMERALDA", el tres veces grande Dios Ibis de Thot). El Amor es el
fundamento de todo lo que es, ha sido y será. La mujer, mediante el Amor, no
solamente puede transformarse a si misma, sino también puede transformar a los
demás.
Por estos tiempos, asombra saber que algunas naciones ya están pensando
en enviar, precisamente, comités femeninos a luchar por la paz universal. Tengo
entendido que la O.N.U. está considerando muy difícil el problema de la paz, y
seriamente piensa en promover como una especie de propaganda pro-paz, mediante
comités femeninos.
Creo, sencillamente, que la mujer en estos momentos desplaza al hombre
y tiene dominio, mando completo, y a esto se añade que el sexo masculino está
muy degenerado actualmente. Entonces, es la mujer la que tiene que regenerar al
hombre.
El estado de degeneración masculina es innegable, irrefutable,
irrebatible. Toca a la mujer darle la mano al varón, levantarlo. Si el hombre
ha perdido actualmente poder, se debe sencillamente a su degeneración. La mujer
tiene pues, en estos momentos, un deber ineludible, cual es el de ayudar a
regenerar al hombre y de luchar por la paz universal...
Uno de los problemas más inquietantes de la época es el problema
sexual. No hay duda de que la Sexología, en si misma, es fundamental para
cualquier civilización.
El sexo masculino, repito, se encuentra en estado involutivo,
decadente; ha abusado del sexo y eso le ha hecho perder el dominio sobre la
Tierra, sobre el Universo. El sexo masculino marcha en forma decadente.
Cuando uno estudia la energía creadora, la energía sexual, a la luz de
un Sigmund Freud, por ejemplo (el autor del Psicoanálisis), o de un Jung, o de
un Adler, o a la luz de los TANTRAS SÁNSCRITOS, o Tibetanos, o Hindúes, o
posiblemente de la Escuela Amarilla China, puede descubrir, con gran asombro,
que mediante la energía creadora es posible la transformación del ser humano.
La mujer tiene perfecto dominio sobre la biología orgánica del varón;
por eso puede regerenarlo. La mujer lo que tiene es que conocer un poco más los
Misterios del Sexo. Antes, estos Misterios se consideraban "tabú" o
"pecado", y motivo de vergüenza o disimulo. Ahora, en los países
cultos, el sexo se estudia a la luz de la Ciencia. Freud dio el ejemplo con su
Psicoanálisis. Adler, Jung y demás seguidores, han demostrado al mundo la
realidad de las teorías freudianas.
Considero, pues, vital, tratar este escabroso punto, este delicado
asunto, relacionado con la Sexologia Transcendental, que es la única que puede
transformar a la mujer y al mundo.
Obviamente, la energía creadora fluye en todo lo que es, en todo lo que
ha sido, en todo lo que será. La energía creadora permite a las plantas
reproducirse, mediante sus pistilos, que vibran y palpitan en el cáliz de la
flor. La energía creadora permite a las aves reproducirse, formar sus hijos. La
energía creadora permite, a todas las especies vivientes del inmenso mar, la
reproducción siempre incesante. Dicha energía, como la electricidad, como el
magnetismo, como la fuerza de la gravedad, etc., es una energía que nosotros
debemos aprender a manipular sabiamente. Es una energía veloz, instantánea, más
rápida que la Mente, mucho más rápida que las emociones, o que cualquier otro movimiento
orgánico.
Muchas veces les habrá sucedido a ustedes, las mujeres, al encontrarse,
por ejemplo, con un varón. Instantáneamente, sin saber por qué,
instintivamente, saben si simpatizan o no simpatizan con tal hombre; si él
puede servir de complemento para ustedes, si él podría merecer su simpatía. Más
si no es el complemento exacto, de hecho, de inmediato, no despierta en ustedes
ningún interés. Y asombra es ver la rapidez con la que una mujer puede
reconocer a un hombre y saber si éste le puede servir como complemento en su
vida, o no. Esto es cuestione de segundos, de milésimas de segundo, lo que
demuestra que el SENTIDO SEXUAL es demasiado rápido, más veloz que la fuerza de
la Mente, o que las actividades motrices del organismo.
En segundos, una mujer puede reconocer si un varón puede o no servirle
de complemento para su vida. Esto se debe a que la energía creadora fluye y va
de un lugar a otro. Las ondas ELECTRO-SEXUALES son muy veloces. El centro
sexual de una mujer, instintivamente, capta la realidad de cualquier hombre, y
eso es obvio.
No hay nada más misterioso que esa energía tan veloz. Muchas veces,
ella habla en el hombre. Por eso, de pronto, aún teniendo esposa, los varones
no se sienten en plenitud, no se sienten íntegros, no se sienten con ellas
uni-totales, presienten que les falta algo. Suele suceder, en estos casos, que
en cualquier sala, o Templo, o calle, encuentre el marido a tal o cual mujer
que le simpatiza de inmediato. Incuestionablemente, FALLA AL COMETER ADULTERIO.
Más, en el fondo, lo que sucede es que todas las partes de su proprio Ser
necesitan complementación. Posiblemente, en la nueva mujer encuentren algo que
antes no tenían, algo que lo ayuda a complementarse. Esos son misterios que se
relacionan con el sexo, y que bien vale la pena conocer...
En la energía creadora esta la vida de toda máquina orgánica, y nuestro
cuerpo es una máquina.
Los ovarios, en la mujer, son de por si prodigiosos, maravillosos. Un
par de cordones nerviosos, se dirigen siempre desde los ovarios hasta el
cerebro y se enroscan (ese par de cordones) en la espina dorsal, formando el
SANTO OCHO, el CADUCEO DE MERCURIO. Por ese par de finos cordones nerviosos,
que no son completamente físicos, pues en parte, podríamos decir, son
tetra-dimensionales, asciende la energía sexual, propiamente dicha, como fuerza
eléctrica muy sutil hasta el cerebro.
Esta fuerza, de por si, llega al organismo a través de diversos
procesos. Originalmente deviene del TERCER LOGOS, del MAHACHOAN.
Indubitablemente, para hablar esta vez en términos cristianos, podría decirles
que tal energía es Divinal y que el TERCER LOGOS, en si mismo, es lo que
nosotros denominamos, en puro cristianismo, el ESPIRITU SANTO.
La fuerza del Espíritu Santo es portentosa. El Universo entero no
podría existir sin esa fuerza magnífica: las semillas no lograrían germinar,
los animales sin esa fuerza no se reproducirían, los árboles no darían su
fruto… El Universo entero no viviría, no podría existir.
Así que, la fuerza del Espíritu Santo, la energía prodigiosa del Tercer
Logos, es algo digno de ser analizado. Hay escuelas que se han dedicado a tal
análisis. Existen esas escuelas en todo el Oriente, y muy especialmente en el
Budismo Tántrico del Tíbet.
Aprender a manejar ese potencial ELECTRO-SEXUAL es indispensable, cuando
se quiere lograr una transformación. Sin la energía creadora, no sería posible
que un par de gametos (masculino y femenino), es decir, un óvulo y un
zoospermo, se integraran para originar la concepción fetal, y bien sabemos
nosotros lo que es la función del MENSTRUO en el sexo femenino.
Indubitablemente, este último se provoca debido a que un óvulo (maduro) se
desprende del ovario. La herida que queda, pues, aquél lugar donde el óvulo se
desprendió, sangra. Ese es el proceso del MENSTRUO. Indubitablemente, en ese
lugar que sangra existe también lo que en Medicina se denomina "CUERPO
AMARILLO", y que a la larga sirve para evitar un sangría contínua. Lo
interesante es ver como ese óvulo desciende pues al útero, y aguarda allí el
momento de ser fecundado. Cuando ese óvulo se encuentra depositado en su región
correspondiente, siente la mujer, en realidad de verdad y en forma, dijéramos,
intensiva, el IMPULSO SEXUAL. El impulso tiene una mecánica, relacionada con la
economía de la Naturaleza. Y es que el óvulo pide, clama, desea a un zoospermo,
para que exista una creación más, necesaria para los fines económicos del
planeta Tierra.
En ese estado, hay ANSIEDAD de parte del sexo femenino por el
masculino, y esa ansiedad no tiene otra causa sino en el óvulo, que desea
cuanto antes la unión con un zoospermo.
Obsérvese algo muy interesante: de 6 a 7 millones de zoospermos que se
escapan durante la cópula, tan sólo un afortunado zoospermo logra llegar hasta
el gameto femenino: pierde la cola, penetra completamente dentro del gameto y
se inicia el proceso de la gestación. De esos millones de zoospermos, sólo uno
logra penetrar en el óvulo. ¿Quién fue el que hizo esa operación matemática...?
Además, téngase en cuenta que el zoospermo lleva, en sí mismo, 24
cromosomas, y que el óvulo lleva otros 24. Entonces, he ahí 48 cromosomas
formando la célula germinal, la célula básica, fundamental, mediante la cual
deviene un nuevo organismo humano.
Pero ¿Por que un zoospermo, y solo uno, logra entrar en el óvulo?
¿Quién dirige a ese zoospermo? ¡Hay un PRINCIPIO INTELIGENTE que lo dirige!
¿Cuál será? ¿Por qué ha sido seleccionado? Indubitablemente, ese PRINCIPIO
INTELIGENTE no es otro que la energía creadora del Tercer Logos, la energía
sexual. Entonces hallamos, en la energía sexual, una INTELIGENCIA, y esto
resulta formidable. Así se inicia el proceso de gestación, de nueve meses.
Obviamente, la mujer ha sido nacida para la SANTA PREDESTINACIÓN: la de
ser madre. Ser madre, en realidad de verdad, es un sacerdocio de la Naturaleza,
un sacerdocio Divino, inefable. Una madre, merece la entera veneración de todos
los seres que pueblan la faz de la Tierra.
En la DOCTRINA SECRETA DE ANAHUAC, se rinde culto a las mujeres que
mueren de parto. Incuestionablemente, ellas son verdaderas mártires. Se nos ha
dicho pues, en Nahuatl, que ellas van, no al MICTLAN, como suponen algunos,
sino al TLALOCAN, al PARAÍSO DE TLALOC.
Algunos piensan que esas son doctrinas de nuestros antepasados y que
hoy en día somos "muy cristianos" y no podemos ya volver atrás. La
cruda realidad de los hechos es que tal afirmación de los Adeptos Nahuatl, o
Zapotecas, o Toltecas, reposa sobre bases muy sólidas.
¿Con qué derecho nos atreveríamos nosotros, por ejemplo, a refutar la
Doctrina de nuestros antepasados Aztecas, si nosotros mismos devenimos de
ellos? ¿O es que creemos, acaso, que los españoles fueron más sabios que
nuestros antepasados de Anáhuac? ¡Pues bien sabemos que no! Antes bien, ellos
vinieron a destruir una cultura, estuvieron quemando en la plaza pública todos
los códices antiguos y privaron al mundo de ricos tesoros esotéricos.
Afortunadamente, unos cuantos Códices se salvaron, lo que ha permitido a los
grandes historiadores mexicanos, a los grandes antropólogos, reconstruir parte
de la historia antigua.
El TLALOCAN, el PARAÍSO DE TLALOC, es una realidad. Se ha dicho que las
mujeres que mueren de parto, se afirmó en forma enfática, que ingresaban, pues,
al PARAÍSO DE TLALOC. Lo merecían, pues habían dado su vida por la Naturaleza.
Habían muerto en el cumplimiento de ese gran sacrificio, cual es el de ser
madres; habían cumplido con su misión. La mujer ha nacido para esa SANTA
PREDESTINACIÓN.
¡Tan grande es la dicha que siente la mujer que lleva a su niño en sus
brazos, que le alimenta con sus pechos, que le brinda su Amor! Ella, en ese
momento, está haciendo el papel que hace la Gran Madre Natura con todos los
hijos. Es una verdadera sacerdotisa que merece todo respeto y gran
veneración...
Es mediante esa energía creadora, que fluye y palpita en toda la
Naturaleza, que fluye por los árboles, que se manifiesta a través de los
órganos creadores de los peces y de los anfibios, y de los cuadrúpedos y de las
aves que vuelan a través del espacio infinito, como podemos nosotros
transformarnos radicalmente. Si la mujer aprende a manejar esa prodigiosa
energía, puede cambiar el NIVEL DEL SER, puede convertirse en algo distinto, en
algo diferente.
La mujer, ante todo, necesita conocer los Misterios del Sexo. Ya
pasaron los tiempos en que se consideraba el sexo como "pecado", ya
pasaron los tiempos en que el Sexo era considerado "tabú". Sólo
conociendo la mujer los Misterios del Sexo, aprendiendo a manejar la energía
creadora, podrá ella transformarse y transformar al mundo.
Tenemos de estudiar a fundo y profundamente la cuestión relacionada,
precisamente, con el problema sexual máximum de la época. No hay duda de que,
en la cópula química o metafísica, para hablar en un lenguaje que no
escandalice a ninguna de las hermanas aquí presentes, está el secreto de la transformación
humana.
La mujer debe transmutar esas energías creadoras. De hecho inicia un
proceso de transformación intima que la coloca en un nivel superior del Ser.
Desgraciadamente, hoy por hoy, el hombre no sólo se ha degenerado, sino
que también ha inducido procesos degenerativos en el sexo femenino. Ha metido a
la mujer por el camino de la fornicación, y hasta de la prostitución, motivos
más que suficientes como para que la mujer estudie los Misterios del Sexo. Es
así, sólo así, como podrá ella, no solamente transformarse, sino transformar al
varón.
La cópula química o metafísica, incuestionablemente está relacionada
con la GRAN CÓPULA UNIVERSAL. Bien sabemos que el ETERNO MASCULINO hace fecunda
al ETERNO FEMENINO para que surja la vida en todo el Universo. Esto es
indubitable. Esos dos principios pertenecen a lo Divinal. Con justa razón
Simón, el Mago, decía:
"Existen dos vástagos de toda
seriedad;
el uno viene de arriba, de Urano, y es masculino;
el otro asciende y es femenino.
En la unión de estos vástagos, está la clave de todo poder…"
el uno viene de arriba, de Urano, y es masculino;
el otro asciende y es femenino.
En la unión de estos vástagos, está la clave de todo poder…"
Observen ustedes el signo de la Santa Cruz: dos palos cruzados. El uno,
es vertical y representa al principio masculino; el otro, es horizontal y
representa al sexo femenino. En el cruce de ambos, se halla la clave de la
redención.
En una antigua Escuela de Misterios griegos, se menciona un acto
precioso, místico, que puede transformar al mundo y a la Humanidad. Para no
escandalizar mucho, diré a ustedes la clave en latín:
"INMISCIO MIEMBRUM VIRILIS EN VAGINAE FEMINAM SINE EYACULATION
SEMINIS"
En todo caso, en la inserción del PHALO VERTICAL dentro del ÉCTERIS
FORMAL, se encuentra la clave de todo poder. Desafortunadamente, tanto varones
como mujeres lo único que han hecho, hasta la fecha actual, es aprovechar el
cruce de esos dos "vástagos" para la reproducción animal
Así como la mujer es capaz de poner un hijo sobre el tapete de la
existencia, de decirle "¡SEA!", y es; así como la mujer es capaz de
formar a un Napoleón dentro de su vientre, o a un Jesús de Nazareth, o a un
Hermes Trismegisto, para luego decirle: "¡EXISTE, EXISTE!", y éste
pasa a existir a la luz del Sol, así también, cualquier mujer puede ser capaz
de una auto-creación extraordinaria. Puede crearse a sí misma, puede
transformarse en algo distinto, diferente, con base misma en la cópula química
o metafísica. Lo interesante sería que ella comprendiera el proceso de las
energías universales, en especial y incuestionablemente, cuando el varón se le
acerca, cuando el ADAM-EVA se están amando, cuando se hallan unidos en la
cópula química o metafísica.
En momentos en que el PHALUS VARÓN, VERTICAL, se cruza con el ÉCTERIS
FORMAL, hay fuerzas prodigiosas, universales, cósmicas, que envuelven a la
pareja con una luz muy brillante, luminosa, extraordinaria. Esas fuerzas
prodigiosas, que fueron capaces de crear el mundo, de hacerlo surgir de entre
el Caos, rodean a la pareja, la envuelve. En tales momentos, hombre y mujer
(bien unidos) forman el ANDRÓGINO PERFECTO, el ELOHIM, una criatura soberana.
Obviamente, hombre y mujer, unidos, son un sólo Ser que tiene poder
sobre la vida y sobre la materia, que puede hacer surgir una nueva criatura
dentro del Caos. En tales momentos, si se conociera la Ciencia maravillosa del
Tercer Logos, se realizarían prodigios. En tales momentos, debemos retener esa
fuerza extraordinaria para purificarnos, para transformarnos, para desarrollar
en nosotros otras facultades del Ser, para desenvolver en nosotros prodigios
que ni remotamente sospechamos, para convertirnos en verdaderos Angeles, en
Seres inefables.
La mujer tiene la LLAVE DE LA CIENCIA, mas debe aprovecharla y abrir el
ARCA donde está el tesoro de la Sabiduría Antigua.
Desgraciadamente, tanto la mujer como el varón pierden las FUERZAS
DIVINALES, cuando cometen el error de llegar hasta a eso que se denomina
"ORGASMO", o "ESPASMO", en alta fisiología, biología y
patología orgánica. Más si la mujer, en esos instantes, le enseñase al varón la
necesidad de ser "CONTINENTE"; si, en vez de llegar hasta la
consumación final de la animalesca pasión, tuviera el valor de refrenar el
impulso animal (para evitar lo que en fisiología orgánica, alta patología, o
biología, se denomina "ORGASMO" o "ESPASMO"), retendría
estas fuerzas místicas del Tercer Logos, del MAHACHOAN, del SHIVA indostánico.
Con tan sutiles fuerzas, podría ella hacer de si misma algo diferente: se
convertiría en triunfadora, pasaría a un NIVEL DEL SER extraordinario. No
volvería jamás a tener miseria ni dolor. No habrían para ella sufrimientos.
Múltiples facultades aflorarían en todo su organismo. Sería completamente
distinta. Una mujer así, transformada por sus propias energías creadoras,
podría transformar al hombre y transformar el mundo, porque la mujer tiene un
poder único: formar a las criaturas dentro de su misma matriz.
Ya han hecho grandes hombres, que han descollado en la Historia: un
KRISHNA (en el Indostán), un BUDA, un HERMES TRISMEGISTRO, un JESUS DE
NAZARETH, un FRANCISCO DE ASIS, o un ANTONIO DE PADUA, etc., etc., etc.
¿Donde se formaron? ¿En el aire, acaso? ¿Quién les dio esa figura?
Esos que libertaron naciones, Morelos en nuestra patria, o un Hidalgo;
un Napoleón, en Francia - este, al fin, no libertó naciones, mas las destrozó
-, en todo caso fue un gran militar; un Bolívar, libertador de países de Sur
América... ¿De dónde salieron? ¿Cuál es su origen? Muy masculinos, muy
inteligentes, muy geniales, pero salieron de un vientre femenino. Fue la mujer
la que los formó en su vientre, la que les dio la vida y la que los puso sobre
el tapete mismo de la existencia. El mismo Super-Hombre de un Nietzche no pudo
salir de ninguna otra parte que del vientre de la mujer. Por eso fue que sabias
mujeres se dirigieron a Jesús de Nazareth y le dijeron:
"Bendito el vientre que te formó y los pechos que te
alimentaron".
Así, pues, los varones no tenemos mucho de qué enorgullecernos, porque
por mucha sapiencia que tengamos, mucha erudición o capacidad intelectual que
hayamos adquirido, nos formó una mujer en su vientre, nos dio la vida y nos
puso sobre el tapete mismo de la existencia.
Lo cierto es que la mujer puede transformar al mundo, si así lo quiere
(tiene en sus manos la LLAVE DEL PODER). Hasta la misma biología masculina
puede ser controlada por la mujer y, de hecho, la mujer controla las
actividades biológicas del varón. Tiene ese poder, y es extraordinario,
formidable. Ella, lo único que tiene que hacer, es retener esa fuerza
prodigiosa, esa energía creadora del Tercer Logos, no dejarla escapar, no
permitir que se funda dentro de las corrientes universales. Por eso es que la
mujer casada, en la cópula química, o metafísica, debe asumir una actitud
edificante y esencialmente dignificante.
Obviamente, el SACERDOCIO DEL AMOR dimana de los tiempos más arcaicos
de la Tierra. Recordemos en una Grecia, pues, a las SACERDOTISAS DEL AMOR, a
las HETAIRAS. Ellas eran sagradas, en el sentido más completo de la palabra, y
sabían suministrar ESO que se llama "AMOR", y los varones debían
obedecer a ellas. Recordemos allá, en las tierras del Japón, a las Sacerdotisas
Niponas. Ellas suministran ESO que se llama "AMOR"…
Desgraciadamente, las gentes de la época moderna han perdido,
dijéramos, el sentido del verdadero Amor. Las mujeres modernas deben volver a
la sapiencia antigua. Deben comenzar por educar al varón. El sexo es sagrado en
un ciento por ciento, y deben enseñarle al varón la veneración, el amor y el
respeto al sexo. Si la mujer así actúa, podría transformar al mundo en forma
definitiva.
Todo el secreto consiste en retener esa energía maravillosa, ese elíxir
sagrado, vital para el hombre, no dejarla escapar. Repito: si la mujer evitara
siempre a llegar a la consumación del acto sexual, se ya aprendiera a evitar el
ESPASMO (o el ORGASMO fisiológico o biológico, como se dice en Medicina y en
Biología), a sí misma se transformaría, a sí se purificaría. Así originaría en
ella sentidos novísimos de percepción extrasensorial, que le darían acceso a la
DIMENDIÓN DESCONOCIDA, y se empezaría la mujer a adquirir una nueva
inteligencia que le permitiría orientar a sus hijos sabiamente.
No deben olvidar ustedes que la mujer debe ser también, además de
madre, educadora de sus propios hijos. La mujer está llamada a educar a sus
hijos (bueno, ese es mi concepto).
La mujer está llamada a darle al hijo la primera educación. En modo
alguno me parecería correcto que fuese el "Kinder" el llamado a dar
las primeras nociones de cultura a la criatura que ha nacido. Pienso que es la
madre la llamada a eso: a acabar de formar el fruto de sus entrañas. Más tarde,
podría tal "fruto" ir a las Escuelas Superiores de Humanidades, ir a
la Universidad; pero su orientación básica debe empezar en el hogar. La madre
es el ángel del hogar, la maestra del hogar, la llamada a educar a sus hijos.
Hoy por hoy, todo eso se ha perdido. En los tiempos antiguos, en la
Atlántida y en la Lemuria, las madres educaban a sus hijos dentro del hogar y
los formaban. Por estos tiempos decadentes en que nos encontramos, debido a la
degeneración del varón, la mujer ha perdido, hoy por hoy, muchas de sus
hermosas cualidades. El varón ha creado una civilización falsa, una vida
mecanicista, absurda. También ha cometido el crimen de sacar a la mujer de su
hogar. Ahora, la mujer, para poder sobrevivir en este caos absurdo del siglo
veinte, no le ha quedado más remedio que desplazar al hombre en la oficina, en
la Industria, en la Banca, en el comercio, en los talleres, en la ciencia, etc.
Está tan degenerado el varón untra-moderno, que ya no es capaz de
sostener ni su mismo hogar. Motivos más que suficientes por los que no le ha
quedado, a la mujer, más remedio que lanzarse a la lucha. Veamos el ejemplo de
los Estados Unidos, donde las mujeres estás en los talleres mecánicos, en la
Aviación, en el Ejército, etc.
Una Raza no degenerada, una Raza, dijéramos, progresiva, es diferente.
En una Raza progresiva, la mujer es el ángel del hogar, es la sacerdotisa de
sus hijos. La base fundamental sobre la cual el hogar reposaba en los antiguos
tiempos, no era el PATRIARCADO, sino el MATRIARCADO.
Ahora vemos a volver la mujer a su hogar. Pero esto no sería posible (y
no es posible), hasta tanto no se regenere el varón, que ya no es capaz de
mantener a la mujer dentro de su hogar.
Día llegará, pues, en que comenzará en el mundo una nueva civilización.
Cuando eso sea, la mujer será la sacerdotisa de su hogar otra vez, y el varón
(regenerado) irá hacia el campo, a arar la tierra, y "con el sudor de su
frente", dará de comer a su mujer y a sus hijos, como lo mandan las
Sagradas Escrituras.
Hoy en día (da dolor decirlo), es tan grande la degeneración, que
muchas mujeres tienen que trabajar para sostener a sus mismos maridos…
Viendo todas estas cosas, en tratándose de asuntos tan importantes y
debida exposición, veo la necesidad urgente e inaplazable, de enseñarle a la
mujer los Misterios del Sexo.
Antes que todo, la mujer debe liberarse de muchas ataduras absurdas,
debe enfocar los estudios del sexo desde un nuevo ángulo, no seguir
considerando a la sexología como "tabú" o "pecado",
"vergüenza" o "disimulo", etc. Si la mujer tiene que
regenerar al varón, debe afrontar directamente los Misterios del Sexo, debe
enseñarle al varón tales Misterios. Desgraciadamente, el "animal
intelectual" equivocadamente llamado "hombre", ni siquiera sabe respetar
a su esposa: adultera como animal, fornica incesantemente, malgasta el dinero
que tiene para su hogar en la cantina, en las casas de juego, etc.
Incuestionablemente, la cruda realidad de los hechos es que la mujer
está llamada a asumir un nuevo papel: necesita transformarse mediante la
energía creadora y enseñarle al varón el camino de la regeneración. Más esto no
sería posible si ella no tuviera un POTENCIAL ELÉCTRICO-SEXUAL SUPERIOR, que le
permitiera realizar tan magnífica labor.
En tanto la mujer continúe llegando al ESPASMO y ORGASMO fisiológico
durante la cópula química o metafísica, no tendrá la potencia eléctrica para
poder convencer al hombre. Cuando se trata de convencer a otro, de regenerarlo,
de indicarle el camino de la salvación, se necesita tener alguna autoridad, y
no es posible tener autoridad alguna en tanto la mujer se descargue
eléctricamente.
Así, pues, la mujer necesita ahorrar sus propias energías creadoras.
Sólo así podrá aumentar su potencial eléctrico, como para tener la suficiente
fuerza o autoridad que le permita transformar al hombre, sacarlo de las
cantinas y enseñarle el camino de la responsabilidad, indicarle la senda de la
regeneración.
Aquí, reunido con estas damas que me escuchan, quiero decirles, en
forma enfática, que en esta Sede Patriarcal del MOVIMIENTO GNOSTICO, laboramos
por la regeneración humana. Son llamadas todas las damas a nuestros cursos, a
nuestros estudios; son invitadas con el propósito de trabajar por un mundo
mejor…
Bien vale la pena reconsiderar, no solamente los asuntos biológicos,
sino también los psíquicos, relacionados con la mujer, el hombre y el hogar. La
mujer debe volverse un poco más madura, desde el punto de vista psicológico.
Muchas damas, por ejemplo, "se afanan" por casarse y más tarde
fracasan. Debe saber, la mujer, cuál es el hombre que va a elegir, pues esto es
básico para el resto de su existencia.
Un día cualquiera, no importa cuál, llegué a un Banco. Necesitaba,
pues, cambiar algunos cheques. La cajera, muy solícita, me atendió. Más, cuán
gran dolor sentí, al saber como me miraba de arriba a abajo, tan detenidamente,
estudiando mis meras apariencias físicas. Volví una segunda vez y hallé la
misma repetición. Una tercera, y la misma repetición y una extraña coquetería.
Pero ¿qué miraba en mi? ¿Acaso mis estados psicológicos, mi parte anímica o
espiritual, o qué? ¡Nada de eso; era sólo mera coquetería física...! Tratar de
ver las apariencias de un rostro, o de un cuerpo masculino, con el propósito de
elegirlo más tarde como posible marido, o por lo menos pretendiente, es absurdo
en un ciento por ciento. No pude menos que sentir un gran dolor.
Algunas damas, por ejemplo, que aspiran a tener marido, se preocupan
por ver un rostro, el tamaño de un cuerpo: si es alto o bajo, gordo o flaco, si
él es bien parecido, si es guapo, o sencillamente si es feo y horrible. Pero
nada, absolutamente nada les interesa la cuestión psicológica. Eso es tan
absurdo como ver un mueble: si éste es bonito o feo, si sirve para la cocina o
para la sala…
El Matrimonio es lo más grande que hay en la vida. Voy a decirles a
ustedes que hay tres momentos importantes en la vida, tres eventos
extraordinarios: el primero, el NACIMIENTO; el segundo, el MATRIMONIO, y el
tercero, la MUERTE. He ahí los tres eventos más extraordinarios.
La mujer debe cuidarse de elegir hombre por mera apariencia, o por el
deseo de casarse, para no "quedarse", porque eso es absurdo. Querer
una mujer hacer de un hombre, dijéramos, su "ideal", sin SENTIRLO de
verdad, psicológicamente, es algo incongruente. Muchas damas solteras se
vuelcan muy especialmente por el artificio, por la forma, por el esplendor económico
de tal o cual varón; tratan de congraciarse con él en alguna forma, de hacerse
simpáticas ante el mismo; tratan de acomodarse a su forma de ser o de vivir, y
tarde o temprano fracasan.
Ese no es el camino de la felicidad matrimonial. En el verdadero Amor
hay espontaneidad absoluta, no existen artificios de ninguna especie. Cuando la
mujer reconoce en el hombre de inmediato al SER CREADOR, allí no necesita de
palabras superfluas, ni de luchas por acomodarse a su forma de pensar o de
sentir. En el verdadero Amor, la mujer sabe si el hombre, cuando lo pretende en
alguna forma, ella sabe si hay un rasgo en él que no concuerde con su
naturalidad, con la Personalidad de ella, con su psiquis o fondo psicológico
particular.
Es claro que si una mujer cree que ama a un hombre y siente que hay
algo que no le pertenece a ella, algo así como un rasgo característico que en
modo alguno se acomoda a su sentir, tal varón NO LE PERTENECE. Una unión de tal
clase va al fracaso.
En modo alguno se puede enfocar el problema del Matrimonio de una
manera equivocada, porque el resultado se llama "DOLOR". Cuando uno
se olvida de que el Matrimonio es uno de los tres factores más importantes de
la vida, comete errores imperdonables.
Así que, deben pensar mucho, las damas solteras, en el problema éste de
elegir un esposo, un marido. Es indispensable saber siempre aguardar. Esa
energía creadora del Tercer Logos, que vive y palpita en todo lo creado, en
todo lo existente, a cada mujer trae su varón, el que le pertenece por Ley. Pero
si persisten las damas solteras en casarse por casarse, se llenarán entonces de
dolor…
Samael Aun Weor